Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


5 ene. 2011

MORIR


¿Cómo sabes si ésta es la última vida que vas a vivir?

No es la última o la primera vida. Esta vida no pertenece a nadie en absoluto. Ésta no es tu vida. No hay nadie que tenga su propia vida, sólo hay vida.

Para ti, entonces, ¿las vidas pasadas son irrelevantes?

Evidentemente, porque no hay nadie.

Sí, de acuerdo.

No hay pasado porque no hay nadie. La mente quiere que las cosas continúen, de modo que crea la idea de que has tenido una vida anterior. Generalmente en ella fuiste un gran curandero, o una reina, o algo importante. ¡Nunca fuiste una señora de la limpieza! (Riéndose) Y entonces morirás y te convertirás en otra gran reina, o en una señora de la limpieza. (Riéndose)

El individuo del sueño siempre quiere continuar; a esto se le llama supervivencia, y por eso sigue buscando, porque quiere que las cosas continúen. No quiere llegar a un final. No quiere morir. Lo último que quiere es la liberación. Lo último que quiere es la ausencia, y la ausencia es liberación. Pero la mayoría de los buscadores quieren algo. Quieren estar iluminados y no creen que ése vaya a ser su fin. Creen que se iluminarán y creen que otras personas están iluminadas.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)



1 comentario:

  1. Hola GUillem

    Hace bastante que vengo siguiendo tu blog y la verdad es un placer. Cada fragmento compartido siempre es una grata sorpresa, un nuevo crack en la rígida estructura de la máscara que va dejando la grieta detrás de la cual solo hay luz.

    Un abrazo y gracias por compartir.

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