Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


8 sept. 2010

SÍMBOLOS Y TRADICIONES ESPIRITUALES


Las tradiciones espirituales han sido, desde hace mucho tiempo, fuente de una comprensión errónea de la iluminación. Es posible que el personaje en el que se basa una tradición haya estado despierto pero, con demasiada frecuencia, sus enseñanzas han sido distorsionadas por quienes intentaban obtener autoridad espiritual y poder personal.

Un caso ilustrativo: no hace mucho tiempo, dos amigos vinieron a visitarme y cenamos juntos. Mientras charlábamos durante la cena , uno de ellos dijo que iba a ir a un retiro en un monasterio budista tibetano que no está muy lejos de aquí. Dijo que este linaje de budistas construía stupas, que son una especie de santuarios dedicados a la sabiduría, etc. Yo ya había oído hablar de esto e incluso me habían enviado una carta pidiéndome una donación para la construcción de una stupa, a lo que me negué. Mi nuevo amigo señaló que es mejor que estas stupas contengan un poco de pelo, uñas o un diente de una persona iluminada, pues se supone que así tienen más poder.

Todo esto está muy bien si vives en Disneylandia, pero si eres algo perceptivo y tienes una mínima comprensión de lo que significa estar iluminado, lo verás como una mera tontería. Dudo seriamente de que el Buda apoyara este tipo de ideas. Si lo hizo, no estaba realmente despierto.

Se ha dicho que no hay ninguna diferencia entre los que están despiertos y los que continúan soñando. Incluso el Buda dijo, si mal no recuerdo, que "de la pura iluminación no obtuve nada, excepto una sutil sensación de alegría y una cierta comprensión tácita". Esta afirmación, por sí sola, me convence de que, ciertamente, estaba despierto. Es difícil entender cómo se da el salto desde este punto hasta el poder de un símbolo, en este caso una stupa. Son los budas lunares los que crean este tipo de distorsiones. Ningún Buda real promovería tales ideas.
Creencias como ésta y un millón más constituyen una de las razones por las que uno necesita dejar atrás la religión, si realmente desea comprender lo que es real.

Una uña o un diente "despiertos" no son más que una uña y un diente. No contienen ningún poder especial, no van a salvar al mundo de la locura, ni van a liberar a nadie. La creencia en este tipo de cosas sólo conseguirá mantenerte atado a la ilusión del ego.

Sin embargo, si insistes en coleccionar estos disparates, tengo algunas uñas de los pies y de las manos que me sobran y algunos mechones de pelo que estaré encantado de venderte. Me vendría bien unos ingresos adicionales, y el pelo y las uñas me crecen rápido. Sería un buen regalo para una persona que lo tiene todo.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


5 comentarios:

  1. Genial, genial, genial, amigo Guillen!!!
    Me ha encantado este artículo...
    Muchas gracias por acercarme a este gran maestro que cada día me gusta más...
    Un fuerte abrazo...

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  2. Amigo Confuso.

    Siempre es un placer leer tus comentarios.

    Un fuerte abrazo.

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  3. Muy buena entrada. Si hay algo que nunca he entendido ha sido el tema de las "reliquias". Veneración a imagenes y reliquias ¡Uff!
    Gasshô.

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  4. Me gustó. Es un placer leer a Wartella por la claridad que transmite. Gracias.
    Un abrazo.

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  5. Saludos para: Angel y Neytiri.
    Un placer poder contar con vuestra compañia y vuestros comentarios.

    Abrazos.

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