Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


5 feb. 2013

UN SÓLO "YO"


La personalidad del futuro cuerpo será extraída de la totalidad de la Consciencia universal, que es la colección de "nubes de imágenes" que se siguen generando. Esta colección total es distribuida entre los nuevos cuerpos al ser creados, con ciertas características dadas que producirán precisamente aquellas acciones que son necesarias dentro del guión del dramaturgo Divino. A ningún individuo le concierne, como individuo, ninguna entidad previa.


Quizá haya cierto malentendido con respecto al "yo" y el "Yo". Cuando se habla del "Yo" como una cosa real, o del "yo" como un impostor, es probable que se cree una impresión errónea de que cada "yo" tiene un "Yo" real. Eso no es así. Hay miles de millones de "yos" pero sólo un "Yo". ¡e incluso eso es un concepto! ¡Menudo chiste!


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)


3 comentarios:

  1. Es difícil de asimilar, pero habrá que intentarlo :-) Gracias por compartir. Abrazo de luz.

    http://frasesdedios.blogspot.com.es/

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  2. Jaaaaajajajajajajaja!!! Por lo del chiste ;)

    Un abrazo.

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